Larache Celebraciones en Los Ramos: cómo es y qué tal funciona para una boda

Si estáis valorando Larache Celebraciones, en Los Ramos, lo que queréis saber es cómo es el sitio por dentro, cuántos invitados admite y si el día va a fluir bien. Vamos con ello.

Hemos cubierto bodas en Larache, así que lo que viene no es una descripción de folleto: es lo que se ve trabajando allí una jornada entera.

Dónde está y qué capacidad tiene

Larache está en la Avenida de San Javier, 246, en Los Ramos, dentro de la Huerta de Murcia. Se llega bien por carretera desde Murcia capital y desde la Vega Baja, y tiene aparcamiento propio con acceso directo para autobuses.

El aforo va desde 120 hasta 450 invitados. Ese mínimo es importante y conviene saberlo pronto: si vuestra idea es una boda de treinta o cuarenta personas, este no es vuestro sitio.

El recinto tiene dos zonas:

  • Jardín exterior, con arbolado, terrazas con pérgolas y espacio delimitado para el altar. Aquí se hacen las ceremonias civiles y el cóctel.
  • Salón interior, para el banquete y la fiesta, con techos altos y sin columnas en medio.

También hay parque infantil con monitores. Si en vuestra lista hay muchos niños, eso cambia bastante la tarde: los peques tienen dónde estar y los padres pueden disfrutar del banquete.

El altar se coloca en la zona ajardinada, con la vegetación como fondo continuo.

Para fotografía, las ceremonias de tarde funcionan especialmente bien: el sol cae de lado y los árboles filtran la luz directa, así que no aparecen esas sombras duras que estropean las caras en las lecturas.

El pasillo central es ancho y hay separación entre hileras de sillas. Eso permite movernos por los laterales sin cruzarnos por delante de nadie, y trabajar con dos cámaras a la vez: una en el altar y otra en las reacciones de vuestros padres.

El cóctel y vuestro rato a solas

El cóctel se hace en el mismo jardín, así que no hay traslados ni tiempos muertos. Los invitados se quedan donde están.

Para la sesión de pareja bastan veinte o treinta minutos y no hace falta salir del recinto. En pocos metros hay tres sitios que funcionan: el paseo ajardinado para fotos caminando, la arboleda del altar y las zonas de sombra, que salvan la sesión si os casáis a mediodía con el sol alto.

Al estar todo junto, os incorporáis al cóctel enseguida.

El salón: banquete y fiesta

El salón es amplio y sin columnas centrales, lo que se nota en dos momentos.

En vuestra entrada, porque hay pasillo de sobra para recorrer las mesas y saludar sin agobios. Y durante la comida, porque la separación entre mesas nos deja movernos rápido para pillar los discursos, las entregas y las sorpresas sin estorbar al servicio.

La luz de la sala es uniforme, sin mesas periféricas a oscuras. Para la fiesta hay zona propia de barra libre y DJ, así que la pista se mantiene despejada.

Larache está pensado para bodas grandes. Con un mínimo de 120 invitados y capacidad para 450, es un sitio para celebraciones familiares numerosas, de esas con primos, tíos y niños corriendo.

Encaja bien si queréis todo en un mismo recinto, sin traslados entre ceremonia, cóctel y banquete. Y encaja muy bien si tenéis muchos niños invitados.

No es vuestro sitio si buscáis una boda íntima o un entorno singular tipo finca de campo con carácter propio. Aquí lo que tenéis es un salón de celebraciones que funciona muy bien haciendo lo que hace.

Detalles prácticos

  • Acceso: el recinto es llano, sin escaleras ni desniveles. Se agradece con carritos de bebé, con abuelos y con personas de movilidad reducida.
  • Coordinación: el equipo del salón lleva sincronizados los tiempos de cocina con la música y las sorpresas. Saber cuándo sale cada plato evita que un discurso se corte a mitad.
  • Si hace calor: el jardín tiene sombra natural, y las fotos de grupo se pueden hacer sin poner a nadie de cara al sol.
  • Si llueve: la ceremonia y el cóctel se reubican dentro sin perder aforo.

¿Os casáis en Larache?

Si tenéis fecha en Larache y queréis ver cómo trabajamos, echad un vistazo a nuestro portfolio de bodas o escribidnos y comprobamos disponibilidad.